Publicado originalmente en El Sol de Toluca, con la participación de Pablo Pérez Akaki, líder en región CDMX del FAIR Center.
El posible regreso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos pondría en riesgo las remesas que los mexiquenses envían a sus familiares, de acuerdo con el investigador del Tecnológico de Monterrey, Pablo Pérez Akaki
En entrevista con El Sol de Toluca, el especialista estimó que al cierre del 2024 el Estado de México tuvo ingresos por 5 mil millones de dólares, cifra que podría disminuir para este año con el clima de incertidumbre que se va a generar con la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos.
‘Ahora con las siguientes medidas que se anuncian en Estados Unidos, complican el tránsito, implican deportación, implican una persecución de los no documentados y por supuesto que se espera que esto tenga un costo en el comportamiento de remesas que se reduzcan y eso va a generar una inestabilidad económica en nuestro país’, explicó.
Históricamente durante el primer trimestre de cada año los ingresos por remesas al Estado de México son menores en comparación con el resto de los trimestres, de acuerdo con datos del Banco de México y la Secretaría de Economía, situación que se podría agravar durante los primeros tres meses del 2025.
De hecho durante el primer trimestre de los cuatro años del gobierno de Trump estos ingresos tuvieron una menor recepción siendo de enero a marzo de 2017 el periodo más bajo de ingresos con 422 millones de dólares, cifra que se incrementó hasta los 849 millones de dólares al finalizar su primer mandato.
En este sentido, el especialista indicó que en su primer mandato el próximo presidente estadounidense generó un clima de incertidumbre para los migrantes mexicanos debido a decisiones explosivas e impredecibles, por lo que en sus estimaciones las deportaciones masivas anunciadas, podrían alcanzar al menos 100 mil personas de diversas nacionalidades, que afectarán a miles de familias que reciben este sustento.
Al tercer trimestre del año las remesas en la entidad mexiquense suman 3 mil 507 millones de dólares, que según Pérez Akaki son ingresos históricos y que se han ido incrementando considerablemente desde antes del inicio de la pandemia al grado de duplicarse.
‘Estas remesas, que se han más que duplicado desde antes de la pandemia, son fundamentales para miles de familias que dependen de estos ingresos para sobrevivir. Además, muchos migrantes podrían decidir regresar a México ante el temor de ser perseguidos en Estados Unidos, incrementando la presión sobre el mercado laboral local’, comentó.
Cabe señalar que los municipios que recibieron la mayor cantidad de ingresos por remesas son Ecatepec con 81.7 millones de dólares, seguido de Nezahualcóyotl con 69.5, Toluca con 65.0 y Naucalpan con 52.1, siendo estos los principales afectados con la deportación o el regreso de mexiquenses a su lugar de origen.
Sumado a la disminución de las remesas, el investigador agregó que otro sector que enfrentaría problemas son la cadenas de valor en el caso de Estados Unidos, mientras que para el Estado de México habría mayores tensiones sociales y presión en el mercado laboral en los municipios de origen de los expatriados, como Nezahualcóyotl, Toluca, Naucalpan y Ecatepec.
Destacó que los municipios densamente poblados ya enfrentan problemas de infraestructura y empleo, lo que se sumaría a la falta de estrategias del gobierno estatal y municipal para recibir a estas personas, lo que podría agravar la inseguridad y aumentar la conflictividad social.
‘Es cierto que los presupuestos -de municipios- van a ser más restrictivos, entonces quizá también estemos en un riesgo de mayor endeudamiento como gobierno para poder desarrollar nuevos programas que atiendan a poblaciones que se van a ver afectadas fuertemente por esta situación’, indicó.
El investigador insistió en que es necesario fortalecer proyectos locales y nacionales que reduzcan la dependencia del comercio exterior y promuevan la cohesión social, sumado al fortalecimiento de políticas públicas para apoyar a las comunidades receptoras de remesas y mitigar el impacto de posibles deportaciones masivas.
Finalmente, advirtió que el Estado de México enfrenta el desafío de reorganizar su estructura económica y fortalecer sus cadenas de valor internas para sortear las amenazas que se vislumbra el regreso de Trump a la Casa Blanca.